Legumbres si, pero sin gases por favor…


Las legumbres son ricas en minerales como el hierro y el zinc y en vitamina B y hasta los años sesenta estaban muy presentes en la dieta mediterránea en forma de guisos y potajes, pero a partir de ahí su consumo fue descendiendo en picado. Cambiamos las legumbres por proteínas animales en forma de carne y leche.

Consumir legumbres se asocia a una cintura más reducida, a una tensión arterial más baja, regula los niveles de insulina, glucosa y colesterol en sangre. Son ricas en fibra, folatos, fitatos y lignanos que pueden ayudar a disminuir el riesgo de padecer ictus, depresión y cáncer de colon. Además, su consumo se ha asociado a una esperanza de vida más prolongada.

Son alimentos completos, equilibrados, de fácil conservación, simples de cocinar y que no implican sufrimiento animal, pero que normalmente dejamos a un lado o no las tenemos en cuenta en nuestra alimentación diaria. ¿Entonces?, ¿Qué pasa?, ¿Por qué le sacamos poco provecho a este grupo de alimentos?
Ah, vale. Las flatulencias…

La flatulencia es algo natural y más habitual de lo que piensas. Esos gases proceden por un lado del aire que tragas y por otro de la fermentación de los alimentos en el intestino. Algunas de las causas más comunes que hacen que tragues aire son beber por pajita, fumar, hablar mientras comes, comer muy deprisa y masticar chicle.

De todas formas, la mayoría del gas intestinal se produce por la fermentación bacteriana normal de los azucares no digeridos en el colon. Decir, que los lácteos son la primera causa de flatulencia excesiva, debido a la mala digestión de la lactosa.

5 pasos para reducir los gases de tus legumbres
  1. Dejar a remojo la noche anterior (entre 8 y 12 horas), para ablandaras y reducir el ácido fítico. Incluso puedes añadir un cuarto de cucharadita de bicarbonato. Este paso para mi es muy importante, la diferencia de flatulencias es abismal cuando mi tía hace las lentejas vegetales sin ponerlas a remojo.

  2. Si quieres que sean más digestivas tras el remojo déjalas germinar 48 horas. Cando los tallos broten aumentará el contenido en nutrientes . Recuerdo hace años cuando estudiaba TSAFD como más de una vez me germinaron las lentejas y las tiraba pensando que no valían . ¡Que desperdicio!

  3. Cocina con comino (mi favorito), laurel, hinojo o cardamomo, y a la hora de servir pulveriza con un chorrito de vinagre de manzana.

  4. Cocina a fuego lento y añade el sal en el último momento para evitar que las pieles se pongan duras.

  5. Cocina añadiendo un trozo de alga kombu, da propiedades al caldo, reduce el tiempo de cocción e hace que se ablanden las fibras.

Pon en práctica estos consejos y experimenta distintas maneras para incluirlas en tu alimentación, cueste lo que cueste por los muchos beneficios que te van a aportar las legumbres. Sé que requiere tiempo y dedicación pero vale la pena! Además, a largo plazo, la mayoría de las personas que consumimos grandes cantidades de alimentos vegetales y ricos en fibra no presentamos un aumento significativo de flatulencia, así que, si utilizas algunos de estos trucos y vas aumentando la ingesta de alimentos vegetales el cuerpo se va acostumbrando y la flatulencia excesiva del principio se reducirá.

Otro tema distinto es el mal olor que aparece, sobre todo, como consecuencia de la digestión de alimentos ricos en azufre. Se recomienda, en este caso, limitar la ingesta de carne y huevos si queremos que los gases sean menos olorosos.

En conclusión, cierto nivel de gas intestinal es normal y saludable ya que tiene funciones importantes, no te obsesiones.

«Expulsar gases es necesario para el bienestar.”
Hipócrates