¿Qué como en el día a día?

Me preguntan con frecuencia como me alimento a diario, algunos piensan que como apenas lechuga. Hoy te explico como varía mi alimentación y porqué decidí implementarla… ¡Empezamos!

Cuando me diagnosticaron el tumor, decidí que quería hacer algo más que me pudiese ayudar a complementar el tratamiento oncológico, sentí la necesidad de poner algo de mi parte, sabía que algo estaba mal y que no podía depender apenas de un tratamiento. Entre otras cosas , empecé a buscar información y recursos relacionados con la alimentación saludable y anti cáncer. Lo único que pretendía era sanarme. Este aprendizaje me ayudó a desarrollar nuevos hábitos, con el paso del tiempo fui mejorando, empecé a ser consciente de que toda esa información que recopilé, absorbí y apliqué era una riqueza y llegué a la conclusión que no podía guardarla solo para mí, debía compartirla con quién lo necesitara.

Fue entonces cuando empecé a difundir los beneficios que viví en este proceso de cambio hacia la alimentación saludable en mi entorno, después mi entorno, donde seguramente te encuentras tu, me animó a compartir esa información de un modo más global. Pero vamos al grano, a continuación comparto contigo que tipo de alimentación decidí eliminar y a cual le dí la bienvenida…

Alimentación a la que digo NOOOOOO
  1. En su día, la carne roja. En la actualidad, cualquier tipo de carne animal.

  2. Los lácteos y sus derivados.

  3. Alimentos refinados. Azúcar blanco y alternativas artificiales (refrescos, bollería convencional, salsas, galletas), sal de mesa, harinas que no sean integrales (pasta,pan…).

  4. Alimentos procesados (pizzas congeladas, platos preparados, helados…)

  5. Alimentos ricos en sal (embutidos, quesos, pan blanco, patatas chips, salazones…).

  6. Alimentos preparados a la brasa o fritos. Con estas técnicas culinarias se generan sustancias cancerígenas.

  7. Alimentos ahumados. El proceso de ahumar genera sustancias cancerígenas.

Alimentación a la que digo HOLAAAA
  1. Legumbres de todo tipo (lentejas, azukis, garbanzos, guisantes, judías, alubias pintas, blancas, negras…) y en todas las formas posibles (humus, paté, hamburguesas, estofadas…).

  2. Cereales integrales avena, espelta, arroz, mijo, quinoa, amaranto, trigo sarraceno… a poder ser en grano entero o copos.

  3. Fruta fresca

  4. Frutos secos y semillas recomiendo una cucharada de lino molido diariamente y destaco las nueces por su aporte de omega 3. Compra siempre frutos secos al natural y sin sal.

  5. Fermentados como la salsa de soja, el tempeh, el ajo negro, el vinagre de manzana, el yogur de soja…

  6. Verduras crucíferas como el brócoli, col, coliflor y col rizada.

  7. Verduras de hoja verde como espinacas, lechuga, grelos…

  8. Otos vegetales como pimiento, remolacha , calabacín, berenjena, setas…

  9. Hierbas aromáticas y especias, especialmente la cúrcuma y pimienta.

Te animo a que poco a poco vayas incorporando alimentos a los que doy la bienvenida y elimines los  que rechazo.